El sexo anal puede ser un acto exitante y audaz. El ano es una parte
muy sensible sexualmente, por lo que mucha gente, incluso a pesar de
su mala fama, no se niega ese placer. Pero es muy importante
realizarlo respetando unas reglas determinadas, sino podría resultar
desagradable e incluso dañino.
Muy importante:
Una vez introducido el pene, debéis dejar que vuestros cuerpos se
adapten. Si la persona penetrada está completamente relajada, la
penetración resultará sin dolor. Sobretodo es importante que durante
la penetración, nunca se realicen movimientos bruscos. Tomáoslo con
calma y dejad que vuestros cuerpos se acomoden. Poco a poco estaréis
preparados para más.
Antes de seguir leyendo es importante que tengas bien en cuenta que
para practicar este tipo de sexo tenes que tener en cuenta las
siguientes pautas:
» Que el ano este limpio.
» Aplicar mucho lubricante.
» Si es tu primera vez, hazlo con alguien que realmente te quiera
(lo hara con cuidado y no te lastimara)
» Que tu hombre use preservativo!!!
» Relajar el esfínter anal manualmente.
» Introducir el pene muy suavemente.
El sexo anal no es un práctica sexual exclusivamente gay; ha sido
explorada desde la antigüedad por personas de ambos sexos y
pertenecientes a diferentes culturas. Hoy en día, hay mujeres y
también hombres (homosexuales o no) que confiesan disfrutar del sexo
anal. Según algunos estudios sexológicos, en la sociedad occidental
cada vez hay más parejas que ven en el coito anal una manera como
cualquier otra de disfrutar del sexo, siendo para ellos una
alternativa válida al vaginal o al oral. En cuestión de cifras, las
estadísticas indican que alrededor de un 20% de mujeres y hombres
heterosexuales practican sexo anal, mientras que en la comunidad
gay, el porcentaje se eleva al 50%. Por el contrario, también es
verdad que hay muchas personas que lo consideran una práctica tabú.
Lo ven sucio, antinatural y humillante. Otras personas piensan que
es doloroso, o que puede causar heridas y lo cierto es que puede
ocurrir si no se hace bien y no se toman las precauciones
necesarias. Además, desde la década de los 90, se sabe que el virus
del SIDA se transmite más fácilmente a través del ano.
Si deseas probar algo completamente diferente, el sexo anal puede
ser lo que estés buscando. El sexo anal bien hecho no es nada
molesto ni dañino y puede resultarte muy placentero.
Algunas preguntas importantes:
¿Porqué puede resultar placentero el sexo anal ?
En el ano hay infinidad de terminaciones nerviosas que con una
adecuada estimulación se convierten en una fuente de placer. Además,
los hombres obtienen a través del sexo anal, la estimulación de la
próstata, lo que se ha descrito como el punto "P", de prostático. La
mejor forma de estimular este punto consiste en introducir el dedo
en el ano del hombre unos 2 cm de profundidad y hacer masaje en la
próstata. Por otra parte, cuando el hombre penetra con su pene el
ano de su amante, el anillo del ano puede dar nuevas y fuertes
sensaciones de placer sobre el pene, distintas a las recibidas en la
penetración vaginal.
¿Cómo puede ser practicado sin que sea dañino?
Lo principal siempre es asegurar la salud: el sexo anal puede
ser una actividad perfectamente segura siempre y cuando tomes las
precauciones necesarias. El ano no tiene lubricación natural como la
vagina, ni tampoco su elasticidad. Esto hace que el sexo anal deba
ser practicado con cuidado. Hay dos cosas que debes usar siempre que
practiques sexo anal: lubricante y preservativo. Debes usar grandes
cantidades de lubricante, porque la pared del recto está sujeta a
recibir heridas y lesiones si no se lubrica bien. Además, el ano y
el recto son estrechos y por lo tanto la lubricación es necesaria
para presionar suavemente sin hacer daño. Usa siempre lubricante con
base de agua y nunca uses vaselina, aceite de bebe, cremas de
belleza, ya que pueden romper el preservativo. A pesar de que se
limpie bien la zona del ano, nunca es posible eliminar todos los
gérmenes. El sexo anal no sólo es la práctica sexual que mejor
facilita el contagio de una ETS y del SIDA, sino que además puede
causar infecciones urinarias y enfermedades de origen bacteriano. La
protección de un condón es básica, esencial, no lo olvides nunca.
A ello, hay que añadir otras precauciones que nunca deben parecer
innecesarias. La más importante: tras haber practicado el sexo anal
no debe pasarse NUNCA al sexo vaginal directamente. Antes, es
necesario cambiar el preservativo y lavar cualquier elemento que
haya sido introducido en el ano (el dedo, juguetes sexuales, etc.),
ya que en el ano hay bacterias que, si bien en esa zona no ocasionan
problemas, podrían provocar importantes infecciones en la vagina
¿Se puede provocar un embarazo mediante el sexo anal?
Técnicamente no es posible, porque el recto y la vagina no están
comunicados por dentro del cuerpo. En cambio, puede ocurrir que el
semen que quede por fuera del ano, baje por el perineo (la parte que
separa el ano de la vagina) y se introduzca en la vagina. Según un
estudio hecho en Inglaterra, un 8% de embarazos no deseados se
producieron de esta manera, lo cual es una cifra importante. El uso
del preservativo también evitaría este tipo de embarazos.
Disfrutando del Sexo Anal:
Empieza por hablarlo con tu pareja. Es una manera de expandir
vuestros horizontes sexuales y además el ano es sexualmente
sensible, lo que significa que produce placer si se estimula
adecuadamente. Si finalmente y en contra de su mala fama, los dos
estáis de acuerdo y plenamente decididos a no negaros este placer
entonces tened en cuenta lo que os explicamos a continuación.
Mucha paciencia: es la clave del éxito en el sexo anal
A parte de condón y lubricante, la paciencia es imprescindible para
hacer posible el sexo anal. La penetración inicial es siempre la
parte más difícil de esta práctica sexual: el ano es un apretado
anillo de carne cuya función es la de controlar la eliminación de
los desechos del cuerpo y además no se puede controlar totalmente,
ya que tiene movimientos reflejos. Si el ano no se estimula
adecuadamente, sobre todo en el esfínter anal, puede resultar
doloroso y molesto además de provocar desgarres y lesiones
importantes.
Higiene y Relajación
La primera cosa que debéis hacer es vaciar los intestinos, lavaros
bien la zona y relajaros. Es evidente que para que todo resulte
ameno y placentero, la persona penetrada debe haber evacuado antes,
de manera que la última parte del intestino colon esté lo más limpia
posible y no haya dificultades en la penetración. Finalmente, un
lavado concentrado en la zona es también necesario. Podéis tomar un
baño caliente o un masaje y relajaros. Recuerda que los músculos que
rodean el ano impiden que algo pueda entrar fácilmente, al menos de
que la persona se relaje y se lo tome con tranquilidad.
Ir poco a poco
El lubricante facilita la penetración que, por sí sola, no es
sencilla. Si además la pareja estimula manualmente la zona para así
dilatar el esfínter anal, esta práctica no tiene porque resultar
dolorosa. Empezad introduciendo algo pequeño en el ano, nunca el
pene directamente ni un juguete sexual como un consolador o un
vibrador. Lo mejor es usar un dedo, cubierto con un condón bien
lubricado y sin llevar anillos u otros objetos y con las uñas cortas
Hay que introducirlo lentamente, haciendo pequeños círculos en la
superficie del ano para irlo abriendo poco a poco y permitiendo que
se ajuste al tamaño del dedo. Debéis parar inmediatamente si la
persona penetrada no se siente a gusto, no forcéis nunca. Si se hace
difícil entrar, probad añadiendo más lubricante en el dedo y en el
ano. La primera vez, la persona penetrada puede sentir algo de
dolor. Si la persona penetrada continua sintiéndose incomoda, es
mejor parar de nuevo y probad más tarde u otro día. El sexo anal no
es una actividad hecha para todos. Lo que nunca debéis hacer es
forzar la penetración. Si llegáis a introducir un poco el dedo en el
ano, el paso siguiente es sacarlo, lentamente. Repetir varias veces
para dar tiempo al ano a que se habitúe a esta actividad. Después
haced lo mismo con dos dedos. Si el tamaño del pene es mayor que los
dos dedos, entonces sumar un tercero y repetir. Lo normal es que dos
dedos se ajusten al tamaño del pene y sean suficientes: la idea es
que lleguéis hasta que el tamaño sea aproximado al del pene.
Recordad siempre lubricar bien la zona y el condón.
Una vez hayáis culminado varias veces con éxito la penetración con
los dedos, ha llegado la hora de probar con el pene o con un juguete
sexual. No realicéis nunca movimientos bruscos y tened cuidado con
la profundidad de la penetración: la pared rectal forma curvas y es
delgada. En muchos casos la persona penetrada disfruta más cuando se
le introducen los dedos, gracias a la posibilidad de movimientos de
estos, que cuando se le introduce el pene.
Buscad una buena posición
Es importante adoptar una postura adecuada. Las mejores posiciones
para el sexo anal dependen del nivel de experiencia que tengáis en
esta práctica. A continuación os presentamos algunas básicas. A
partir de ellas, podeis ir inventando y experimentando infinidad de
nuevas variantes.
La posición del "perrito" es la que se asocia más con el sexo anal.
Sin embargo, como esta posición permite un penetración profunda del
pene puede no ser la mejor para los principiantes. Quien recibe la
penetración se pone a cuatro patas mientras que la pareja se pone de
rodillas encarando el trasero. Una vez introducido el pene, empuja
su cadera adelante y atrás, moviendo el pene dentro y fuera del ano.
Quien recibe la penetración debe mantenerse quieto o rotar su cadera
de un lado a otro.
Otra posición que permite una profunda penetración, pero más algo
difícil. Sólo para expertos. Estaréis cara a cara, con la persona
que recibe la penetración abajo y la pareja arriba. La persona que
recibe la penetración apoya las piernas en los hombros de la pareja.
Es más agradable si colocáis una almohada bajo la pelvis para
levantar el trasero de quien recibe la penetración. Permite una
visión completa de los genitales y de la penetración anal que
resulta muy exitante a muchas personas.
Buena para principantes. Los amantes se tumban de lado, con el
hombre entrando por detrás. Esta posición es cómoda y es posible
lograr el máximo contacto corporal. Es fácil controlar la intensidad
y la profundidad de la penetración. Las manos de los dos quedan
libres para estimular otras partes del cuerpo.
Otra posición para principiantes es la que la persona penetrada se
tumba boca abajo sobre su estómago con su cadera elevada con una
almohada y con la pareja encima. No es tan fácil una penetración
completa con éste método y los movimientos están restringidos.
En la imagen de la derecha podeis observar una posición en que la
persona penetrada tiene control de la velocidad y profundidad de la
penetración. Se acuesta o se sienta encima de su pareja, montando
sobre él y deslizando su ano hasta encontrar su pene erecto. La
penetración es fácil y profunda en esta posición y la persona
penetrada tiene el control. Además, las manos de la pareja están
libres para acariciar el cuerpo de la persona que recibe la
penetración y/o para masturbarla mientras es penetrada. |